La vida me brindó muchas oportunidades, entre ellas la de ser docente. El tiempo que pasó y los momentos que compartí con los alumnos en mi residencia dejaron recuerdos inolvidables que quedaran guardados en lo más profundo de mi ser; aquellas miradas, suspiros, sonrisas, silencios que representaban el gran cariño de los chicos que con sus palabras me llenaban de confianza, mucha felicidad y seguridad de que el camino elegido era el correcto. Recordando a Pablo Freire, gran inspiración no solo para mi sino para muchas personas con quienes comparto mi vocación, el mismo decía: “ Mientras enseño continúo buscando, indagando. Enseño porque busco, porque indagué, porque indago y me indagó. Investigo para comprobar, comprobando intervengo, interviniendo educo y me educo. Investigo para conocer lo que aún no conozco y comunicar o anunciar la novedad.” Debemos entender que los docentes también somos alumnos en constante aprendizaje, siempre aprendemos incluso de nuestros propios est...